La cantante Britney Spears admitió este lunes su culpabilidad ante un tribunal de California por conducción imprudente bajo los efectos del alcohol y sustancias, luego de su detención en marzo, hecho que la llevó posteriormente a ingresar de manera voluntaria a un centro de rehabilitación.
Durante la audiencia, su abogado se presentó en su nombre ante un juez del condado de Ventura, tras la acusación formal por un delito menor presentada días antes por la fiscalía.
Sanciones impuestas
El comisionado Matthew Nemerson dictó una condena de 12 meses de libertad condicional y un día de prisión, el cual se consideró cumplido con el tiempo ya pasado bajo custodia. Además, deberá pagar una multa de 571 dólares y asistir regularmente a terapia psicológica semanal, así como a consultas psiquiátricas dos veces al mes.
Detención y proceso de rehabilitación
La intérprete fue arrestada a inicios de marzo por presuntamente manejar bajo los efectos de alcohol y drogas. Semanas después, decidió ingresar voluntariamente a un programa de rehabilitación con el objetivo de priorizar su salud y bienestar.
De acuerdo con su entorno, la artista mostró arrepentimiento por lo sucedido, especialmente por el impacto que este episodio pudiera tener en su entorno familiar.
Contexto reciente
Spears, quien en 2021 logró poner fin a la tutela legal que ejercía su padre, ha mantenido una presencia activa en redes sociales que ha generado inquietud entre algunos seguidores.
En 2025, su exesposo Kevin Federline manifestó preocupación por su comportamiento en unas memorias, sugiriendo que la situación requería atención.
Cabe recordar que la cantante ya había pasado por un proceso de rehabilitación en 2007, tras varios episodios mediáticos, y en 2008 fue ingresada en dos ocasiones en un centro de salud mental en medio de disputas legales por la custodia de sus hijos.
























